“Me gusta que las películas tengan un principio, un desarrollo y un final, aunque no necesariamente en ese orden”. (Jean Luc Godard).

Las primeras películas de la historia eran cortometrajes y también lo eran aquellos carretes de papel encerado que usábamos en el cine infantil Paya de finales de los cincuenta. El comienzo del lenguaje audiovisual, de los primeros “flashbacks” y elipsis, tuvo lugar en narraciones breves que hicieron que el público se fuera adaptando y entendiendo la lectura de imágenes en movimiento de forma fluída. El corto siempre ha sido un asunto de aprendizaje y descubrimiento, de vanguardia y de disfrute. Ha ido evolucionando hasta abarcar un amplio espectro de propuestas técnicas, ideológicas y narrativas. En él están todos los géneros comerciales, aunque también hay otros caminos como el vanguardismo o el documentalismo. Mientras que los largometrajes comerciales cada vez están más sujetos a unas tendencias de taquilla que encorsetan su libertad, creando perfiles de público y dependiendo del marketing, el cortometraje cada vez hace más gala de su libertad y de su amplio abanico de propuestas.

Un año más el FIC pretende mostrar esos nuevos caminos de la creación audiovisual en una selección a concurso en la que ofreceremos desde brillantes relatos al estilo clásico, que abordan géneros como la fantasía o la comedia, hasta nuevas tendencias entre las que predominan los últimos recursos digitales y los mensajes más actuales.

De nuevo la pantalla del Teatro López de Ayala será el espejo histórico inmediato de nuestro tiempo y, por tanto, la temática social y el testimonio cotidiano estarán muy presentes en los trabajos de estos realizadores que hemos seleccionado.

La presente edición acentúa este año su carácter extremeño al editar a través de la colección de Diputación Provincial de Badajoz un imprescindible libro como homenaje a nuestro paisano Reyes Abades, el profesional número uno de los efectos especiales en nuestro país. Dicho carácter regional se acentúa con la proyección de una selección de cortometrajes extremeños de los últimos años.

Esta edición, los agradecimientos a nuestros patrocinadores habituales son muy especiales, habida cuenta de las circunstancias económicas. Gracias a la Consejería de Educación y Cultura del Gobierno de Extremadura, la Filmoteca de Extremadudra, la Diputación de Badajoz, el CEXECI, Delta Cafés y el Consorcio del Teatro López de Ayala podemos seguir pensando que manifestaciones culturales de este tipo son más necesarias que nunca en estos momentos.

El FIC tratará de mostrar un año más que nuestra idea es hacer llegar a nuestros fieles espectadores y a nuestros creadores audiovisuales un mensaje de creatividad, de diversión crítica, de actualidad y de diversidad. Una manifestación cultural en la que lo inédito, la sorpresa y el rigor artístico son las claves de su permanencia durante todos estos años.

Alejandro Pachón Ramírez.
Director del Festival Ibérico de Cinema.